Nota de prensa sobre el ferrocarril. EUPV – IU Aragón

El pasado martes 13 de marzo, dos delegaciones de Izquierda Unida de Aragón y de Esquerra Unida del País Valencià nos encontramos en la sede de IU en Altura (Castellón) a las 19 horas. Las delegaciones, encabezadas por Marina Albiol (Diputada por Castellón en las Cortes Valencianas) y Amor Pascual, (Diputada provincial de IU en Teruel y Coordinadora Intercomarcal de IU Teruel) y entre la cual estaban Jesús Monleón (Coordinador EUPV-Alto Palancia), representantes de los colectivos de la comarca así como del Camp de Morvedre y José María Martínez (Concejal de Teruel) habíamos quedado para hablar sobre el ferrocarril, porque nuestra organización en el País Valencià ha apoyado alegaciones al proyecto corredor ferroviario de altas prestaciones eje Cántabro-Mediterráneo en su tramo Teruel-Sagunto.
En la reunión constatamos la sintonía entre ambas organizaciones y con la postura federal de Izquierda Unida respecto del ferrocarril, y queremos enviar a la opinión pública nuestras conclusiones.
1ª Exigimos un ferrocarril público, seguro y de calidad, que garantice un servicio público ferroviario en el que prime la rentabilidad social frente a las políticas privatizadoras. Un ferrocarril que cohesione el territorio y contribuya a reducir el despilfarro energético y la contaminación que provoca el transporte.
2ª Dentro del llamado corredor Cantábrico – Mediterráneo, el tramo entre Teruel y Sagunto es una parte cuya mejora a partir del actual trazado consideramos urgente y necesaria para hacerlo competitivo, reduciendo los tiempos de viaje. Estamos a favor de línea de doble vía electrificada, válida para mercancías y viajeros, que mantenga los actuales servicios de cercanías y regionales, dando así servicio a poblaciones intermedias.
3ª Un aspecto fundamental es reducir al máximo el impacto ambiental que toda infraestructura ocasiona. En este sentido ambas organizaciones apoyamos la oposición que los vecinos de Camp de Morvedre al trazado propuesto en esa zona, por su fuerte impacto ambiental, y proponemos el acceso al corredor Mediterraneo y su conexión con el polígono del Puerto de Sagunto por el sur del núcleo urbano de Sagunt.
ESQUERRA UNIDA DEL PAIS VALENCIA E IZQUIERDA UNIDA DE ARAGÓN
Anuncis

IU protesta en Madrid contra los recortes sociales

Se presenta como la única “alternativa seria, profunda y de largo recorrido” para construir un “Gobierno de izquierdas” que no se arrodille ante los mercados

La política de ajustes de José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado expedito el camino de la izquierda. O eso, al menos, ambiciona Izquierda Unida: erigirse como la única fuerza de referencia para todos los “traicionados” por el Gobierno. Ayer reunió a pulso, sola, sin el báculo de los sindicatos, a miles de personas en una manifestación en Madrid, de Puerta de Toledo a Sol, convocada para protestar Contra los recortes, por las pensiones, el empleo y los derechos sociales, como indicaba su lema de cabecera. Y se encargó de vender una “alternativa seria, profunda, de largo recorrido”, que ayude a construir “con quien quiera” un “Gobierno de izquierdas que no se ponga nunca más de rodillas frente a los mercados”, una “democracia plena”. La arenga partió de un exultante coordinador federal, crecido por los repetidos gritos de “¡Presidente, presidente!” y “¡Esto no se aclara si no está Cayo Lara!”.
El líder tejió un discurso impregnado de las proclamas clásicas de la izquierda. De sus “valores” intrínsecos como arma poderosa “frente a tanta corrupción, tanto paro, tanta desafección“. Los “valores de muchos que son de izquierdas y no lo saben, y hay que decírselo”. El coraje, como dijo en otro momento, de los “comprometidos”, los autores de las “conquistas sociales, laborales, civiles”, frente a los “indiferentes y los oportunistas”. “Llenemos ayuntamientos y parlamentos autonómicos con nuestros valores de siempre, que siguen vivos. Los valores de participación, transparencia, honestidad, solidaridad, justicia social, igualdad, compromiso colectivo, generosidad y solvencia“, bramó, como anticipo de la próxima campaña electoral. El coordinador machacó la imagen de IU como una fuerza “con una autoridad moral” incontestable.

Cayo Lara apela a pacifistas, verdes y “traicionados” votantes del PSOE
La llamada al corazón, recurrente en los mítines de Lara, se condensó en una nueva apelación a los electores “traicionados” del PSOE: “No están huérfanos. Aquí está la izquierda. Si votaron a Zapatero los trabajadores, ha gobernado contra ellos y para los poderosos; si le votaron los ecologistas, apuesta con el PP por las centrales nucleares; si le votaron los pacifistas, al final nos ha llevado a la guerra. Ha faltado a todas sus palabras y ya no le queda ninguna. Y el que falta a su palabra, ya no le queda nada más”.

Nacionalizaciones y laicidad

Quiere IU que el mensaje de la “alternativa” penetre más allá del granero socialista. Lara se dirigió “a los dudosos“, a los que conciben hoy la vuelta de la derecha a la Moncloa como “la solución“. No es el camino, les dijo. España no puede ir “de Guatemala a Guatepeor”.
El coordinador subraya los valores inexpugnables de la izquierda
“El PP tiene la misma política de Zapatero, sólo que le daría una vuelta de tuerca más“, ilustró el líder. El caso paradigmático es el Madrid de Esperanza Aguirre, a la que también citó el anfitrión del acto, Gregorio Gordo, coordinador regional y candidato quien, como otras veces, insistió en que la presidenta de la Comunidad –y con ella, todo el PP– se limita a “corregir y aumentar” los recortes del PSOE.
IU volvió a exhibir sus propuestas de regeneración de una democracia hoy “amputada y secuestrada”, de creación de empleo y de penalización a los causantes de la crisis, banqueros y especuladores. Pero Lara se detuvo en tres iniciativas. Una: “¿Para cuándo una ley en la que podría ser delito despedir a los trabajadores en empresas con beneficios y en tiempos de crisis?”. Dos: “nacionalizar” sectores estratégicos de la economía.
Y tres: “Ya es hora de separar Iglesia y Estado“. Quedaba bien traído tras el arresto de cuatro jóvenes que irrumpieron en una capilla de la Complutense para hacer una performance teatral. “Exhibieron el torso. Hicieron lo mismo que Jesucristo. ¿Por qué los detienen, por qué los persiguen? ¿Qué aconfesionalidad del Estado tenemos?”. Sol rugió. Lo había hecho cuando, minutos antes, el líder había canturreado el “¡No a la guerra!“, la antigua bandera del conflicto de Irak de 2003 rescatada ahora por Libia.
IU vuelve al “¡No a la guerra!” de 2003 y grita el “¿Nucleares? No, gracias”
Fue de hecho con Libia con lo que Lara arrancó su intervención en el kilómetro cero de Madrid. “Ayer fue Irak, hoy Libia. Ayer, fue con la mentira de las armas de destrucción masiva. Hoy hablan de humanidad. ¿No estaremos defendiendo otra gran mentira y lo que hay detrás es quién controla el petróleo, ayer el de Irak y hoy el de Libia?”.
A partir de ese prólogo, enjaretó de corrido las múltiples definiciones de IU articuladas a partir del y del no. “No a los recortes sociales, no al paro y los desahucios, no a la reforma laboral, no al pensionazo, no al Pacto del Euro, no a la democracia amputada, no a la dictadura de los mercados, no a la corrupción, no al neoliberalismo, no al capitalismo, no a la guerra y no a las centrales nucleares”. Y sí, porque “IU es la fuerza que construye”, a “recortar beneficios a las empresas responsables de la crisis, al empleo digno y con derechos, a la vivienda, a una pensión digna, a un pacto social europeo, a una democracia soberana y plena, a una intervención pública de la economía, a la honestidad, a forjar el socialismo del siglo XXI (porque el capitalismo es incompatible con la democracia), sí a la paz y sí a las energías renovables”.
El mitin, corto –Lara se extendió poco más de 20 minutos– y bajo un sol más veraniego que primaveral, se escucharon gritos de “¡Zapatero, dimisión!”, “¡PSOE y PP, la misma mierda es!”, “¡Golfos!” (a Felipe González y José María Aznar!” y un repetido “¡Que se tiren!”. Lara lo había dejado a huevo: recordó que con la crisis de 1929, se veía a los banqueros y los altos ejecutivos suicidándose en Wall Street. Y en cambio ahora, “no sólo ni uno se tira de los balcones, sino que se suben los sueldos y se blindan las pensiones“.

20.000 ASISTENTES

Los dirigentes de IU estaban eufóricos. La marcha superó los 15.000 asistentes de la primera manifestación de esta legislatura, el pasado 27 de junio. Según los cálculos (muy generosos) de la organización, se acercaron 20.000 personas. Ninguna administración ofreció datos.

Manifestación Contra los Recortes, Por las Pensiones, el Empleo y los Derechos Sociales

Manifestación 20M, Madrid. Contra los Recortes, Por las Pensiones, el Empleo y los Derechos Sociales

Las organizaciones políticas y sociales, y los ciudadanos y ciudadanas que apoyamos esta convocatoria, lo hacemos convencidos de que ha llegado la hora de parar las políticas de ajuste que está aplicando el Gobierno del PSOE al dictado del capital financiero y de las grandes empresas, cuyos intereses pretende salvaguardar. Estamos decididos a hacerlo mediante la movilización y la acción política democrática (que va desde la organización y la lucha social hasta evitar que nuestro voto sea utilizado en las próximas elecciones para avalar medidas de derechas).

Las políticas que impone el Gobierno no apuntan mejores condiciones para salir de la crisis. Al contrario, las empeoran. El paro sigue creciendo, la economía permanece estancada y los derechos laborales y sociales retroceden. Esas políticas se nos presentan como inevitables, pero eso no es cierto. Son sólo decisiones que favorecen a los grandes poderes económicos y a quienes especulan, aprobadas al dictado de los llamados mercados. El capital financiero está de enhorabuena: prácticamente todas las medidas adoptadas por el Gobierno desde que comenzó la crisis han estado directa o indirectamente orientadas al beneficio de la banca.

El Gobierno no se inmuta cuando insiste en que sus decisiones no recortan los derechos sociales. Sin embargo, la realidad es que castigan a los más desfavorecidos: congelación de pensiones, mayor facilidad para el despido, recorte del gasto social que afecta a los servicios públicos, incluida la educación, la salud y la dependencia, reducción de las retribuciones en la función pública, ataque al sistema público de pensiones y amenaza contra los instrumentos de negociación colectiva que permiten la defensa del mundo del trabajo.

No se ha tomado ni una sola medida para hacer pagar la crisis a sus responsables. Por eso hay que indignarse y es imprescindible rebelarse con la movilización, la lucha y la organización.

Otra política es necesaria.
No sólo para defender los derechos y las conquistas de las gentes que vivimos de nuestro trabajo, y de quienes ni siquiera pueden hacerlo porque están en paro, sino también para regenerar la democracia, jibarizada al servicio de los llamados mercados, y encauzar el avance económico hacia un nuevo modelo productivo, que tenga en cuenta la crisis ecológica y, por tanto, sea sostenible tanto humana como medioambientalmente.

Basta de engañar a la ciudadanía: existen otras formas mucho más realistas de interpretar el origen de la crisis, existen políticas más eficaces para salir de ella, y existen medidas que no harían pagar sus consecuencias a los que menos tienen. Son posibles y viables, como muestran numerosos estudios solventes, las propias Naciones Unidas y las experiencias de algunos países. Sólo hay que contar con la voluntad política de Gobiernos decididos a aplicarlas y, para ello, con la movilización social y el cambio político necesario.

Algunas de las medidas que consideramos necesarias son:

  • Elaboración, dotación presupuestaria y aplicación de un Plan de Urgencia por el Empleo y el Estímulo Sostenible de la Economía, como base para la lucha contra la crisis y basado en medidas contra la exclusión, el desempleo, la contratación laboral precaria, la pobreza y la desigualdad de género. Plan urgente de Empleo/Formación para trabajadores en desempleo. Implantación general de la semana laboral de 35 horas.
  • Adopción de las medidas necesarias para suspender la ejecución de desahucios de la vivienda habitual y el corte de servicios básicos (luz, gas, agua…) en el caso de personas en desempleo. Modificación de la legislación hipotecaria para regular la dación en pago como única garantía hipotecaria de la vivienda habitual.
  • Anular las reformas emprendidas para debilitar el sistema público de pensiones y apertura de una negociación sobre el futuro del sistema basada en su fortalecimiento, el respeto de las condiciones actuales (jubilación legal a los 65 años, 15 años de período de cómputo y 35 años como tiempo para asegurar el 100% de la base reguladora), el avance hacia la jubilación en edades inferiores a los 65 años y las estrategias para aumentar los ingresos del sistema de la seguridad social mediante la creación de empleo, la igualdad de salarios entre hombres y mujeres, la eliminación de la economía sumergida, la cotización en el sistema de las becas, la elevación de los topes de las cotizaciones máximas, y el incremento de los salarios para recuperar el peso que han perdido en el renta nacional en los últimos quince años.
  • Puesta en marcha de un plan para asegurar la financiación de proyectos de inversión creadores de empleo y la liquidez de pequeñas empresas y autónomos a través de los apoyos públicos y el crédito necesario. Plan de rehabilitación de la vivienda habitual.
  • Impulso de los programas de gasto social, equiparándolo en todo el territorio nacional a la media europea en educación, sanidad, pensiones, servicios de dependencia e igualdad. Puesta en marcha de un plan de racionalización del gasto de las Administraciones Públicas. Reformas legales para impedir y,en su caso, castigar severamente la corrupción.
  • Rechazo claro del Gobierno de las políticas europeas basadas en el llamado Consenso de Bruselas, acordado entre conservadores y socialdemócratas europeos (que en nuestro país representan principalmente el PP y el PSOE), que refleja la connivencia con los intereses financieros y los continuos ataques contra la soberanía de los pueblos y su expresión democrática. Exigencia de un funcionamiento verdaderamente democrático de todas las instituciones europeas, incluido el Banco Central Europeo.
  • Apertura de una mesa de negociación sobre la Reforma del Modelo Productivo (que incluya política industrial, energía, sectores productivos prioritarios, democratización de las empresas y de la economía. Banca Pública, reforma educativa y de la formación profesional, impulso de la I+D+i, etc.).

Para obtener los recursos necesarios y dotarse de los instrumentos financieros adecuados para estos objetivos es preciso:

  • La puesta en marcha de una reforma fiscal basada en una fiscalidad justa y progresiva donde contribuyan más quienes más tienen, especialmente las grandes fortunas y patrimonios, los beneficios de los bancos y las grandes empresas, y sobre las transacciones financieras. Adopción de un plan urgente contra la economía sumergida, contra el fraude y la evasión fiscal así como la prohibición inmediata de la actividad de los bancos y cajas de ahorros españoles en paraísos fiscales.
  • La suspensión del proceso de privatización y bancarización de las Cajas de Ahorro y su transformación en un polo de Banca Pública. Nacionalización de las instituciones financieras que no cumplan su función social de facilitadoras del crédito. Control de las actividades especulativas sobre la deuda soberana.

Asalto a las pensiones (artículo de Cayo Lara)

El acuerdo sobre la reforma de las pensiones es el mayor ataque económico a las personas asalariadas producido por una sola medida legal en la historia de la democracia. Izquierda Unida presentará una enmienda a la totalidad cuando se concrete como proyecto de ley. Creo que lo democrático sería que cada partido proponga en su programa electoral su modelo de reforma de pensiones y que los ciudadanos puedan debatir y votar en las próximas elecciones generales en función de ello.

Las pensiones son salario diferido, que no se cobra de forma inmediata sino en el momento en el que se deja de trabajar por retiro o por incapacidad laboral. Por tanto, todas las cotizaciones (también las llamadas empresariales) que fundamentan las pensiones son retribuciones de los trabajadores. Son costes laborales.
En el documento del Gobierno titulado “Actualización del Programa de Estabilidad. España.
2009-2013”, se cuantifican con claridad los recortes previstos en las pensiones públicas: “Cada año que se retrase la edad legal de jubilación se reduciría en un punto del PIB el gasto en pensiones; cada año que se amplíe el número de años para el cómputo de la pensión se podría obtener una reducción adicional de 0,2 puntos porcentuales”(pág. 41 del documento). El cálculo es fácil: en total cuatro puntos menos de PIB de gasto en pensiones y, como se trata de salarios diferidos, una pérdida equivalente de participación de las rentas salariales en la renta nacional. Con las estimaciones del propio Gobierno sobre crecimiento del PIB, eso puede representar unos 100.000 millones de euros en 2040 (cuando casi todos los pensionistas estarían sujetos a la reforma).
La cosa no queda ahí. El documento que he citado no hablaba explícitamente de aumento en los años de cotización para obtener el 100% de la pensión. Pero el documento anunciado por el Gobierno sí, y los eleva legalmente de 35 años a 37 o 38 y 6 meses, según los casos. El objetivo es pasar de una edad media real de jubilación de 63,5 años a 65,5. Junto a ello, la combinación del aumento del período de cómputo (que reducirá las bases reguladoras un 8% de media) y de la elevación del tiempo de cotizaciones necesario para cobrar el 100% de la base reguladora (cada pensionista con menos años cotizados que los exigidos descenderá tantos escalones de su base reguladora como meses le falten para ese máximo –a un precio entre 0,21% y 0,18% cada mes–) es demoledora.

La reforma afectará a casi todos los trabajadores actuales, desde quienes cumplan 63 años en 2011, pero el impacto fundamental se dará entre jóvenes y mujeres, los más perjudicados por un sistema productivo de bajas retribuciones y largos períodos de desempleo. Todo ello sin olvidar que los pensionistas actuales tienen congeladas sus pensiones.
Que la negociación haya limitado los daños en algunos colectivos (becarios hasta dos años de cotización, mujeres con dos hijos, profesiones penosas, etc., todo ello pendiente de cómo se concrete) es algo a valorar porque, de otra forma, resultarían aún más perjudicados, pero lo fundamental es que el Gobierno logra su objetivo real: recortar cuatro puntos de PIB el coste de las pensiones. Como el número de pensionistas se habrá duplicado (según las estimaciones del Gobierno) en 2040, la pérdida media de cada pensión será estremecedora.

Ilustración de Iker Ayestarán

Los fines de esta reforma están claros y no tienen nada que ver con la crisis ni con la creación de empleo. El primero, favorecer la implantación de planes privados de pensiones, a cuya rápida implementación ha invitado Rodríguez Zapatero. Son un excelente negocio para los bancos y las aseguradoras y su introducción como fondos complementarios en nuestro sistema público de pensiones significa la desnaturalización del mismo y su transformación en un modelo insolidario de dos velocidades: una, la de la mayoría, con salarios bajos y períodos de desempleo frecuentes, que tendrá pensiones bajas y no podrá contratar ni pagar fondos complementarios, y otra, la de aquellos con altos salarios que sí podrán hacer frente a las cuotas de esos fondos y lograr pensiones suficientes.

El segundo, y aquí viene la alegría de Merkel, Sarkozy y Botín, garantizar que el Estado podrá respaldar la renegociación de la deuda de la banca privada. Los bancos alemanes y franceses podrán cobrar y Botín podrá recapitalizarse. Además, Zapatero ha dejado claro que está dispuesto a llegar hasta donde le exijan. El BOE podrá pasar a llamarse Boletín Oficial del Mercado y llevar como subtítulo “Todo por la Banca”.
La vida media de los pensionistas es sólo de 75 años (datos de la Seguridad Social), aunque la esperanza de vida de toda la población sea, a los 65 años, de 20 años más. No todas las pensiones contributivas tienen que ver con el aumento demográfico (sólo el 59,6% de ellas, según previsiones de la Seguridad Social para 2011). Un ejecutivo de Banca vive diez años más, de media, que la trabajadora que limpia su oficina. Ninguna previsión demográfica es solvente si se hace a más de 10 años.

Sin duda las pensiones públicas pueden ser mejoradas y el sistema reforzado, creando empleo estable y de calidad, favoreciendo la incorporación de la mujer al trabajo asalariado con igualdad de retribución, combatiendo la economía sumergida y el fraude y elevando los salarios, entre otras cosas. IU no comprará los argumentos del Gobierno, que reconducen a aceptar las recetas neoliberales.

Cayo Lara es coordinador federal de Izquierda Unida.

Recolçament de Cayo Lara (IU) contra la pedrera

Membres d’Acció Ecologista Agró pertanyents a la Plataforma cívica “la Vall de Segó, com ara sempre” en contra de la pedrera projectada d’ADIF per a les obres de l’AVE València-Castelló a les Valls (València), es reuniren el passat dissabte 12 de febrer amb Cayo Lara (Coordinador General d’IU) a Vila-real, i li varen explicar tant el problema com possibles solucions i alternatives.

Cayo Lara traslada a Zapatero las recetas de IU para una salida social y de izquierdas a la crisis

El coordinador federal se entrevista durante cerca de 1 hora y media en La Moncloa con el presidente del Gobierno, a quién traslada “la exigencia de IU para que retire el proyecto de reforma regresiva de las pensiones y mantenga la edad de jubilación en 65 años”, y logra su compromiso para estudiar un plan de rehabilitación de viviendas que cree 700.000 empleos.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha trasladado hoy al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, una batería de propuestas concretas para “abordar una salida alternativa y de izquierdas a la crisis económica, que nada tiene que ver con recortes de derechos sociales ni laborales como los practicados hasta ahora por el Ejecutivo”. Tras la reunión mantenida en el Palacio de La Moncloa, Lara detalló en respuestas a los periodistas que Rodríguez Zapatero le trasladó su compromiso para estudiar su propuesta de un plan de rehabilitación de viviendas que requeriría una inversión pública de cerca de 5.000 millones de euros y que podría crear cerca de 700.000 empleos.

El máximo responsable de IU calificó como “franca y sincera” la entrevista que ambos dirigentes desarrollaron durante poco menos de 1 hora y media, la segunda después de la mantenida en abril de 2009, cuatro meses después de accediera al cargo de coordinador federal.

Este encuentro es consecuencia de la solicitud formal hecha por el propio Lara el pasado mes de agosto y no concretada hasta hoy. Los dos interlocutores expusieron sus puntos de vistas principalmente sobre temas económicos referidos a la crisis y al ‘ajuste duro’ desarrollado desde hace meses por el jefe del Ejecutivo, pero sin poder concretar ninguna coincidencia sobre “la utilidad, la necesidad, ni la irreversibilidad” en las que basa el Gobierno todos los recortes sociales y laborales que está ejecutando.

Cayo Lara entregó a su interlocutor una carpeta con el desarrollo de las principales propuestas concretas elaboradas de Izquierda Unida para afrontar la crisis “la mayoría de ellas vírgenes pese a haberlas planteados en sucesivas ocasiones y ante distintos foros”, señaló. Especificó que el presidente del Gobierno le mostró su interés por el alcances de un plan de rehabilitación de viviendas, que permitiría crear empleo a las pymes y autónomos.

El máximo responsable de IU detalló que “no se trata de otro ‘Plan E’. De él no se beneficiarían las grandes empresas y sí los obreros de la construcción y de todas las empresas que están a su alrededor, hasta poder llegarse a la creación de unos 700.000 puestos de trabajo. No hay que olvidar que cerca de 1,5 millones de los parados actuales provienen de este sector y que se quedaron sin empleo tras el estallido de la ‘burbuja inmobiliaria’”.

Lara explicó a Rodríguez Zapatero que para ponerlo en práctica el Estado debería subvencionar el 25 % de las obras, aportando unos 5.000 millones de euros, mientras que los propietarios de las viviendas aportarían otros 15.000 millones. El Estado recuperaría la práctica totalidad de esta inversión vía cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores, vía impuestos indirectos, mientras que los ayuntamientos se verían favorecidos por los tributos para las licencias de las obras.

El coordinador federal detalló también que el jefe del Ejecutivo “no me ha pedido que nos sumemos al pacto social sobre la reforma de las pensiones. Creo que ya conoce de sobra la posición de Izquierda Unida contraria al mismo”. No obstante, sí fue Lara quien solicitó a Rodríguez Zapatero que valore “retirar el anteproyecto de ley elaborado y que debe enviar al Congreso”. Como hay pocas posibilidades de que esto se produzca, explicó que “IU tratará de modificar y mejorar modestamente a través de sus fuerzas en el Congreso esta restrictiva reforma de las pensiones. Reforma que debería incorporarse al programa electoral de cada partido y llevarse a las elecciones para que los ciudadanos se pronuncien expresamente y voten en función de lo que cada uno defienda”. “Pero ahora no hay discusión posible ni negociación posible. Nuestras ‘líneas rojas’ están en el 65-35-15: 65 años de edad máxima de jubilación, los 35 de cotización para acceder a la pensión máxima y los 15 para obtener la mínima y como periodo de cálculo”.

En tono más coloquial, Cayo Lara explicó a los periodistas que su primera pregunta al presidente -cumpliendo con la petición hecha hace semanas por un joven “seguramente votante del PSOE”- fue “que le pasa a Zapatero”, interrogación que encierra “la frustración y la extrañeza que puede sentir muchos ciudadanos porque nada tienen que ver las políticas que lleva a cabo con las que se comprometió en su investidura”.

Frente a este hecho, el segundo tema sobre el que Lara le insistió durante la reunión fue el que resumió como “trabajo, trabajo, trabajo”. Insistió por ello en la necesidad de que para crear empleo se acometa “una reforma fiscal progresiva para que paguen más quienes más tienen, se aumenten los ingresos del Estado luchando contra el fraude y contra la economía sumergida”.

El dirigente federal de IU propuso también un plan de empleo y formación para los parados de larga duración con retribución de 700 euros netos mensuales y la transformación de las cajas de ahorro en un sistema de Banca Pública.

Preguntado por los informadores sobre el hecho de que desde Moncloa se evitó que los redactores gráficos y cámaras pudieran captar un saludo entre ambos dirigentes, Lara se limitó a señalar que “lo importante de la cita era el contenido, no el continente, y la foto es sólo una foto”.

Por otro lado, Rodríguez Zapatero se interesó por la opinión de Lara sobre las próximas elecciones municipales y autonómicas, a lo que éste respondió augurando que “la sociedad castigará a los ‘barones’ socialistas en comunidades y ayuntamientos, como ya ocurrió en Cataluña, por las políticas de corte neoliberal emprendida por el Gobierno central”. Lara también le recordó a Zapatero el incumplimiento de su compromiso para abordar una reforma de la Ley Electoral que respondiera a la falta de proporcionalidad y fallos democráticos del actual sistema, tras haber pactado PSOE y PP hace unos meses en el Congreso una mini-reforma que no toca ningún punto esencial de la ley.