EU Camp de Morvedre denuncia la destrucción del campamento saharaui

EUCM denuncia la destrucción del campamento saharaui y la posterior ocupación de El Aaiún por parte del ejército y fuerzas de seguridad del Reino de Marruecos

Según las noticias recibidas desde El Aaiún, a las 6 h., de la madrugada de ayer, unos 50.000 efectivos del ejército y de las fuerzas de seguridad del reino de Marruecos, apoyados por helicópteros y vehículos militares han procedido a atacar el campamento, instalado por civiles saharauis, en las afueras de El Aaiún. El campamento ha sido completamente arrasado con maquinaria pesada.

Asimismo, han rodeado la capital, donde se desarrollaba una manifestación de protesta contra la destrucción del campamento, a continuación, las tropas marroquíes han procedido a ocupar la capital, donde, según informaciones de los organizadores de la protesta saharaui, el ejercito y las fuerzas de seguridad marroquíes han cargado contra la población civil, provocando una desigual batalla campal. Hay numerosos heridos de bala y aunque no se dispone de datos concretos se habla de varios muertos.

Esta ha sido una decisión directa del Rey de Marruecos Mohammed VI, tras su alocución pública del pasado sábado, en la que, una vez más, torpedeaba cualquier tipo de acuerdo para la solución del conflicto del Sahara.

Esta acción violenta e indiscriminada contra ciudadanos saharauis, sin distinción de sexo, ni edad, ha venido precedida por los intentos del régimen marroquí de aislar a los saharauis, impidiendo la presencia de cualquier medio que pudiera informar de lo que se estaba proyectando. El último caso ha sido la prohibición de desembarcar en el aeropuerto del Aaiún al eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, que iba acompañado por los periodistas canarios, Txema Santana, Jesús Montesdeoca y Ángeles Reverón.

Esta situación aclara – si es que no lo estaba ya, suficientemente – la realidad de las intenciones del Régimen Marroquí: No está dispuesto a cumplir con los acuerdos de la ONU, y para ello no le importan los medios a emplear por sangrientos que estos sean.

Ante esta situación, ni el Gobierno Español, ni la comunidad internacional, a través de sus instituciones – ONU, Parlamento Europeo, etc. – pueden seguir mirando para otro lado. Solamente la presión sobre ese régimen semifeudal, podrá hacer efectivo el derecho de los saharauis, reconocido por la ONU, a disponer de su tierra y sus derechos sociales, políticos y económicos.

El seguir hablando de la necesidad de acuerdos entre las partes, no es más que seguir dejando las manos libres a Mohammed VI, que, en absoluto, tiene la intención de llegar a ningún acuerdo que cambie la situación actual. Defender la necesidad de que las partes lleguen a acuerdos, cuando dichas partes tienen una fuerza tan desigual como es el caso, es lo mismo que apoyar implícitamente al poderoso – en este caso el Reino de Marruecos – en detrimento del Pueblo Saharaui.

España y su gobierno tienen la responsabilidad que les viene dada por haber sido la potencia colonizadora, en la solución del problema, de acuerdo con las resoluciones de Naciones Unidas. Mirar hacia otro lado nos convierte en cómplices y corresponsables de lo que le está sucediendo, desde hace más de tres décadas, al Pueblo Saharaui.

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